Quale modo migliore per imparare la letteratura spagnola se non mettendosi nei panni dei giullari del XIV-XV secolo?

In classe abbiamo sperimentato un’attività di scrittura creativa in spagnolo, praticando il “Mester de Juglaría” diffuso in Spagna nel medioevo. Questi scritti erano l’unico accesso alla poesia per il popolo, dovevano perciò riuscire a intrattenere e mantenere l’attenzione del pubblico, dovevano essere facili da memorizzare e avere una certa musicalità. Si tratta dei Romances: i testi più genuinamente spagnoli, in quanto si diffusero unicamente nella penisola Iberica. Queste poesie potevano avere lunghezza variabile, ma erano tutte formate da emistichi ottosillabi con rima assonante nei versi pari.

Proprio qui è entrata in gioco la nostra abilità di giullari, per conformarci alla metrica trovando strategie linguistiche, ma senza dimenticare la componete della musicalità.

Ci siamo perciò divisi in gruppi da tre, dove ognuno si è impegnato a scrivere un Romance con tema a scelta tra quelli tipici medievali come l’amore, la morte, la violenza, la guerra, l’eroismo… Infine, li abbiamo rappresentati con musica di sottofondo e costumi, come se fossimo dei veri e propri Juglares che recitavano di fronte a un pubblico nelle piazze.

Ecco di seguito le nostre creazioni!

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EL DUELO (por amor se arriesga la vida)

Ya el crepúsculo llegaba,

la salva calma a esperar

iba a los grandes pretendientes

que la vida arriesgarán

por amor de una doña.

Aclamaba el gavilán

aullaba el lobo feroz

duelo y sangre y muerte y mal.

Lustraba su espada santa

el conde de Piterá

y al príncipe Secretío

esperaba asesinar.

“Y tú cobarde cristiano,

en Dios no puedes confiar,

en poco tiempo tus ojos

sólo la muerte verán”.

Muy impaciente Nicoleta

la doña esperando atrás

el pretendiente ganador

que su amor recibirá.

Se destrozaba el silencio

mientras la oían llorar

y las lamas se cruzaban

en este duelo brutal.

El príncipe se cayó

y así él se puso a gritar:

“Tregua, tregua mi gran conde

que tuya es Nicoleta ya”.

No escuchaba sus palabras

el conde de Piterá

porque con su espada santa

le cortó el cuello real,

que rodó hasta los pies

de la tan querida atrás.

“¿Pero por qué estás llorando?

No tienes que temer ya,

desde ahora mi espada

siempre te protegerá”.

Y los novios cabalgaban

hacia el señorial hogar

mientras tanto el lobo feroz

la obra del gran Piterá

terminaba con orgullo

y llegó la oscuridad.

EL LLANTO QUE VENCIÓ LA MUERTE

Otra noche pienso en ti,

a mi lado tú no estás,

ahí el moro che no amo,

y no sabe la verdad

otro anillo en mi dedo

que quitará mi soledad

es el final que más quiero:

cristiano, ¿cuándo vendrás?

El atardecer te esperaba,

en nuestro lugar de paz

pero no encontré tu cuerpo.

El moro te hizo callar,

te vi tumbado en el suelo,

lloré sin poder parar

sobre tu cuerpo sin vida,

cayeron mis lágrimas puras

y tus heridas curaron

dejando el dolor atrás.

Poco a poco volvió el sol:

tus penas tuvieron final,

tus ojos se abrieron lentos

y volviste a respirar,

el remedio fue mi llanto

el que te hizo despertar.

¡Nuestro amor venció la muerte!

El moro no podrá ganar,

tú y yo, juntos por siempre

EL AMOR OSCURO

En un castillo, había

una pareja casada,

de nombre Medinaceli,

el hijo joven estaba.

El señor Medinaceli

con el rey colaboraba,

y frecuentemente fuera

de casa se encontraba.

La mujer de casa, siempre

por sí misma se quedaba,

demasiada la tristeza

en su corazón pesaba.

El limpiador, hombre guapo,

fiel a la mujer estaba.

Los dos estaban muy cerca,

tan cerca que en la casa

nació un niño bonito.

El conde no sabía nada.

Pasaron los largos años,

el niño jugó en la sala.

El conde con gran orgullo

miraba su noble cara.

Pero en los ojos del niño

la verdad se revelaba.

El conde en la desolación

se ahogó al verla a la cara.

Una noche en pleno invierno,

el castillo lo miraba.

Cruzó el puente sin palabras,

la luna lo acompañaba.

Se lanzó sin dar un grito,

el agua lo llevaba.

CUANDO CANTA EL ACORDEÓN

“Oh mi querida esposa”

Decía el noble señor

Un día de primavera

al Nacer de su hijo mayor.

“Oh mi querido esposo”

Decía con su corazón

La madre mirando a su

Creación que tan esperó

Y soñó con su amado.

“Coje tu buen acordeón

Y intérpretes con gran voz

En las sombras una canción.”

La música en el aire

Anticipaba gran follón.

Vinieron desde lejos

Los caros Rubén y Ramón

Dos amigos de la madre

Que ella tan se esperó.

La fiesta por el bebé

Al mediodía empezó:

Vino, tartas y bebidas;

Un hombre se aprovechó.

Con una copa en mano,

Y sin antelación gritó:

“Soy el verdadero padre”.

Levantándose se alejó,

Dejando a la señora

Que, afligida se murió.

EL AMOR PROHIBIDO

Cuando alta estaba la luna,

las campanas ya sonaban,

pararon mi dulce sueño es

y algo muy triste anunciaban.

El llanto amargo de mí mujer

por el castillo se escuchaba

y por el suelo, tendido

el cuerpo del rey estaba.

“Yo vengaré a mi padre

sacando la eterna espada,

y que nunca fue humillada.”

Pero entonces la miré,

mientras con culpa andaba

por el pasillo sombrío,

nuestra sirvienta callada.

Se fueron ira y rencor

al ver su dulce mirada

recordando que por el rey

nuestra historia fue negada.

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Aurora Gilardi, Sophie Ritschel e Ludovica Valsecchi

Toledo, tú que tienes tres

religiones separadas:

Judíos, moros y cristianos

el odio a veces gana

Una mañana de Junio

mientras come la manzana

Tariq ve un misil caer

¿Pero dónde está Hassan?

Ay, madre mía que calor

¡mírate estas en llamas!

Me gusta este ruido

Cobarde es la batalla

Los cristianos llegaban y

Hassan no entendió nada

Cuántos hombres de armas hay

Qué bonitas la cristianas

Despiértate y muévete

Corre, tenemos que ganar

Tariq golpeó un cañón

¡Ay pero mira donde vas!

Cuidado, puede explotar

Cállate, vamos a luchar

Se está quemando todo

Los cristianos se acercan

Tenemos que hacer algo

Los dos intentaron dejar

cuanto antes aquel sitio

Huye amigo sin parar

Tonto pero dime dónde

Por favor deja de hablar

No creo que haya tiempo

Los enemigos ya llegan

Amigo mío te quiero

Eres mitad de mi alma

Una estrella fugaz mira

Pero es un misil Hassan

En el cielo gris de Junio

Hoy brillan dos estrellas más

El olor de la infidelidad – Lucrezia Cao, Anna Frigerio e Martina Rakaj

Aquel día, en un castillo

la guapa reina Isabel

traicionó a su marido

con el hombre Emanuel

Pronto los descubrió el rey

Por el olor de su pel

y sintió -te quiero Isa-

-yo te quiero mas de aquel-

el rey pensò – que fallo-

un momento un poco cruel

pero al verlos una otra vez

se llenò de rabia y hiel

con su espada los matò

y se cerrò en su castel

Diana y William – Tahisir Chabi, Erica Corti e Orjada Enesi

El príncipe iba al bosque

cabalgando su corcel.

De un árbol cayó un ave

y el caballo huyó cruel.

Lleno de miedo saltó

y el joven cayó con él.

Por la calle va una niña

que va cantando de pie.

De repente oye un grito:

“Ayudáme” llamó él.

La chica siguió la voz

vio sangre sobre la piel.

Estaba sobre la hierba,

no lo reconoció bien.

Asustada lo curó

y él le preguntó con fe:

“¿Quién eres tú,salvadora,

que me has salvado tan bien?”

“Yo soy Diana, hija de Marc,

¿Eres tú quien andaba solo?”

“Soy el príncipe William,

dueño de esta valle fiel.

Gracias por darme tu ayuda

no lo olvidaré, lo sé”

desde aquel día se vieron

y se amaron con fe,

No muchos meses después

William anunció su ley.

En su alma, gran pesar fue.

Después de algunos días

ella murió sin saber por qué

Cuando William lo descubrió

pide a su familia el cuerpo

lo enterró con gran secreto,

y a su tumba fue también

Martina Conti, Matilde Dell’Oro e Giulia Tresoldi

El mundo está lleno de odio

La gente quiere luchar

Le gusta empezar batallas

La paz nunca va a llegar

Hay guerreros que sé mueren,

Que no pueden regresar:

Las mujeres los esperan

Y no dejan de llorar.

Hay Jefes que sé enriquecen

Y gente quieren matar.

Todavía alguien sufre por

Su vida no màs igual.

En Ucrania, oriente medio,

En India y Sud Sudan

Sempre suelen combatir,

El amor tarda en llegar.

La paz desea acercarse

Y dice: ¡Me mataron!

Sofia Civillini, Martina Ghilardi e Serena Minoretti

Dijiste que soy única

pero supiste engañar

vi la culpa en tus ojos

tú no me querías mirar

Y un perfume ajeno

Todo llevó a terminar

Y nuestras queridas fotos

ahora las quiero quemar

no me dijiste “lo siento”

y te fuiste sin explicar

siempre fui fiel y buena

no se como pudo pasar

No merezco algo así

y por ti no quiero llorar

entendí que mi corazón

ya no te va a esperar

aprende a estar solo

nadie nunca sabrás amar

El corazon de piedra – Sabrin Barki, Sofia Corti e Ginevra Groppoli

En la playa de Sevilla

Había una mujer muy linda

Con un corazón de piedra

Sé llamaba Rosalinda.

Entretenìa dos machos

que le darían la vida

Armando y Alejandro

y ninguno la sorprendía.

Ambos luchaban por ella

Que no reciba un golpe

Asì la lucha perdía

En la arena sé quedò

Y su mujer por el corria

Y entendrà el amor

Que para Armando sintìa.

Te esperè siempre – Elisa Colombini, Daniele D’addato e Aurora Nonnis

Cerca de la orilla del mar,

vi a la que la que solía amar

la tarde caía lenta

y el sol se iba a ocultar,

la vi mientras paseaba.

No dejaba de pensar,

de repente me llamò

nos pusimos a caminar

por la mano me agarnò

y en sus ojos vi brillar

la luz que ya conocía.

Allí no quise recordar

lo que nos hizo separar

solo me dejè llevar

por su forma de mirar.

Viola Molteni 3^ALL e Tahisir Chabi 3^BLL